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Revalorizar la educación superior no universitaria, Clarín 09/05/2016
de Integral Instituto Superior de Diseño A-1011 - viernes, 13 de mayo de 2016, 15:07
 

Estimados alumnos, 

Compartimos con Uds este interesante artículo publicado en el Diario Clarín, el día 9 de Mayo de 2016. 

Revalorizar la educación superior no universitaria, Gabriel Sánchez Zinny *

El mundo avanza hacia cadenas globales de valor cada vez más complejas y hacia la economía del conocimiento, de la innovación, hacia los servicios y las nuevas tecnologías. La demanda por talento técnico calificada es intensiva en todos los países, y lo mismo está sucediendo en una Argentina que se abre al mundo y que ya está atrayendo mayores inversiones.

En este contexto, que requiere seguir aprendiendo toda la vida, de permanente formación a lo largo de la carrera profesional, pareciera que seguimos considerando que la única alternativa postsecundaria de estudio es la Universidad. El viejo mito de "mi hijo el doctor” pareciera todavía menos apropiado en un mundo que ha cambiado tan profundamente, y en un país donde la realidad muestra que sola una minoría termina sus estudios universitarios.

La educación superior no universitaria, sea técnica, humanística, artística o social, tiene que convertirse en una alternativa de excelencia en Argentina, como lo es en todos los países desarrollados. Politécnicos, community colleges, terciarios, son alternativas postsecundarias muy demandadas, con niveles de salida laboral e ingresos muchas veces más interesantes que los provistos por la Universidad. ¿Pero cómo lo lograron en otros países?

En primer lugar, es necesario una mayor conciencia de toda la sociedad, estudiantes, docentes, sector socio-productivo, de que puede ser una alternativa de excelencia. A su vez, una gran conexión con la demanda laboral. Las carreras superiores pueden ofrecer capacidades y habilidades, tanto blandas como duras, demandadas por el sector productivo. En un reciente reporte que realizamos desde el INET, dependiente del Ministerio de Educación, encuestando más de 700 empresas representantes de la matriz productiva del país, se muestra que existe una clara demanda por los técnicos superiores, y que las empresas tomarían más si los encontraran, desde enfermeros, hasta técnico gerentes para pymes, como analistas de sistemas.

En tercer lugar, mayor validez entre niveles educativos. Actualmente un egresado de una secundaria técnica de electromecánica debería empezar de cero un especialidad superior relacionada, como la de automatización y control, y luego de completar estos 10 años de estudios, ni aun así le reconocerían ninguna materia si decidiera realizar la carrera de Ingeniera electrónica. A esta mayor fluidez entre estudios, debería sumarse la existencia de títulos intermedios, porque así parece demandarlo el sector productivo, y la realidad de deserción de más del 70% en la educación superior en Argentina. Una consideración especial requiere la utilización de herramientas tecnológicas, que promueve y potencia el acceso a la educación, sobretodo en jóvenes que en la mayor parte de los casos ya trabajan, y tienen responsabilidades familiares. La enseñanza a distancia puede contribuir a que mas personas tengan la oportunidad de educarse.

El fomento de la educación superior también requiere proveer mayor información a los estudiantes de la existencia de esta oferta, y en particular del retorno de esa educación en términos de salida laboral y de niveles de ingresos futuros.

De los más de 17 millones de argentinos en la población económicamente activa, menos del 30% tiene estudios universitarios, y una gran parte no ha completado la secundaria. Aquí también hay una excelente oportunidad de que muchos jóvenes y jóvenes adultos puedan adquirir las habilidades y capacidades que requiere el mercado laboral del siglo 21. Un estudio secundario, si bien fundamental, ya no es suficiente para el progreso profesional. En el país hay menos de 300 mil personas cursando estudios superiores no universitarios, con bajas tasas de graduación, y en muchos casos con poca conexión con una salida laboral. Esta realidad nos presenta un gran desafío como país de fomentar la educación superior como una alternativa de excelencia, fundamental para el progreso social de los jóvenes, y la competitividad de Argentina.

*Gabriel Sánchez Zinny es Director Ejecutivo del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) 

Nota publicada en el diario Clarín el 09/05/2016